Laboratorio de decenas y unidades

Construye números con decenas y unidades

Acerca de esta herramienta

Los bloques de base diez de toda la vida convertidos en un tapete interactivo donde nada queda suelto: cada bloque que el niño pone o quita cambia al instante el número y su palabra. Las decenas se ven en turquesa y las unidades en coral — en los bloques, en las cifras de la tabla C-D-U y dentro de la propia palabra: en «cuarenta y siete», cuarenta se ilumina como las cuatro decenas y siete como las siete unidades.

El corazón del valor posicional en primero y segundo de primaria es agrupar y desagrupar: diez unidades se arman en una decena, y una decena se desarma en diez unidades cuando la resta lo pide. Aquí ese cambio se hace con los dedos y se ve en el momento — también en la palabra. Los niños descubren la familia del veinte (veintidós enciende su veinti- con el color de las decenas) y que en «treinta y cinco» la y solo une, no vale nada. Es la conexión que más trabajo cuesta lograr con material recortado: bloque, cifra y palabra diciendo lo mismo al mismo tiempo.

Funciona directamente en el navegador, en pizarras digitales, tabletas y computadoras del aula, sin instalar nada y sin crear cuentas. No hay cronómetro ni puntuación: solo un espacio tranquilo para armar, desarmar y leer números.

Cómo usarla en clase

  • Proyecta el tapete en la pizarra digital o ábrelo en las tabletas; empieza en Construir y deja que los niños pongan y quiten bloques libremente mientras miran cómo cambian el número y su palabra.
  • Dicta un número y pide que lo armen; luego pregunten juntos cuántas decenas y cuántas unidades tiene, leyendo los colores de la palabra para comprobarlo.
  • Cuando se junten diez unidades sueltas aparece la invitación: tóquenla y miren cómo se arman en una decena — o activa en los ajustes el agrupado automático para que suceda solo.
  • Usa Muéstrame para poner retos: el laboratorio propone un número — con cifra o solo con la voz — y el niño lo construye y lo comprueba él mismo.
  • En Restar, los niños quitan los bloques marcados; cuando no alcanzan las unidades, desarman una decena: así «pedir prestado» deja de ser un truco de libreta y se convierte en algo que se ve.

Ideas para el aula

  • Contador de días de clase: cada mañana agreguen una unidad, y el día que se junten diez, ármenla en decena frente a todo el grupo — la rutina de calendario matemático de toda la vida.
  • Banco de cambio: jueguen a la tiendita con monedas de un peso y de diez pesos — diez monedas de a peso se cambian por una de diez, exactamente igual que los bloques del tapete.
  • Dictado con los ojos cerrados: usa el reto de solo voz para que escuchen el número, lo armen con bloques y después comparen la palabra a color con lo que oyeron.
  • ¿Qué parte de la palabra?: señala la cifra de las decenas y pregunta qué parte de la palabra la dice; al tocarla se ilumina, y en la familia del veinte descubrirán el veinti-.
  • Números nuestros: guarden los números del salón — cuántos alumnos son, cuántos libros hay en el rincón de lectura — y revísenlos cada semana para ver si cambiaron.