Aros para clasificar

Dos aros, una regla secreta — y decide el aro, para que tú puedas callarte y escucharlos pensar.

Acerca de esta herramienta

Los Aros para clasificar son dos aros que se cruzan sobre una alfombra. Los niños arrastran cosas dentro, y el sitio que importa es el del medio: lo que pertenece a los dos aros no tiene ningún otro lugar donde ir. Ésa es toda la idea, y por eso se cruzan en vez de estar uno al lado del otro.

Lo que lo convierte en una clase es «Adivina mi regla». Eliges una regla secreta para cada aro y los niños traen cosas. Decide el ARO: se queda con lo que encaja y deja marchar lo demás. En la alfombra tiene que ser una persona adulta la que diga «no, ésa no», y los niños dejan de pensar y se ponen a leerle la cara. Aquí no juzga nadie, así que puedes dar un paso atrás y escuchar cómo razonan. Y lo que el aro dejó marchar no desaparece: se va juntando fuera y se convierte en la otra mitad de las pistas. Así es exactamente como los niños resuelven estos juegos — tanto por lo que queda fuera como por lo que está dentro.

Clasificad treinta y dos formas lógicas por color, forma o tamaño, o clasificad las imágenes según preguntas sobre las que un niño de cinco años puede discutir: ¿está vivo?, ¿lo han hecho las personas?, ¿se puede comer?, ¿se mueve solo?, ¿vive en el agua? Las reglas sobre las palabras no existen en ninguna otra herramienta — cuántas sílabas tiene, por qué letra empieza — y funcionan en los once idiomas, porque se apoyan en nuestros propios datos verificados y no en una traducción del inglés.

Cómo usarla en clase

  • Ábrelo en la pantalla del aula. Dos aros, una bandeja con doce cosas, nada que configurar.
  • Para clasificar libre, deja los aros sin etiqueta y que el grupo decida para qué es cada uno. Sin etiqueta la clase es mejor: hay que ponerse de acuerdo en voz alta antes de que entre nada.
  • Para «Adivina mi regla», toca «Elegir las reglas» y coge una para cada aro. Las etiquetas dicen «Secreta» hasta que las muestres.
  • Manda a un niño cada vez a la pizarra. Antes de que suelte, pregunta al grupo: ¿creéis que va a entrar? Antes de soltar no se ilumina nada, así que es una pregunta de verdad.
  • Cuando alguien diga la regla en voz alta, toca «Mostrar las reglas» y deja que lo comprueben ellos mismos.

Ideas para el aula

  • Empieza con un solo aro y una sola regla. Añade el segundo cuando el grupo esté seguro: el cruce es una idea grande y merece su propio día.
  • Coloca tú algo dentro, en silencio, cuando se atasquen. Poner un ejemplo es la pista más antigua de este juego y no te cuesta ni una palabra.
  • Pide una cosa que iría en el medio. Predecir el cruce es mucho más difícil que rellenarlo, y te dice quién lo ha entendido.
  • Úsalo con las imágenes y una regla sobre las palabras — cuántas sílabas o la letra inicial — y el mismo aparato se convierte en una clase de conciencia fonológica sin cambiar nada en la pantalla.